Presentación de Fernando Maciá en The Inbounder: Secretos para la perfecta relación entre cliente y proveedor en marketing digital

Fani Sánchez

Escrito por Fani Sánchez

El pasado 20 de marzo se celebró The Inbounder, un evento que reunió a personalidades de renombre como Rand Fishkin (Moz) , Bas Van Der Beld (State of Digital), Aleyda Solís (Orainti), Fernando Maciá (Human Level Communications), Lisa D. Myers (Verve Search), Gianluca Fiorelli (ILoveSEO) y César Camisón (Universidad de Valencia).

Recogimos la crónica de The Inbounder en un amplio post y ahora toca hacernos eco de la presentación de nuestro CEO Fernando Maciá para tal ocasión. ¡Aquí la tenéis!

 

Fernando Maciá dedicó su ponencia a hablar de los factores para establecer una relación armoniosa entre agencia de marketing online y cliente. Las variables que hay que manejar son muchas y mantener el equilibrio puede ser difícil en ocasiones. Fernando vuelva todos sus conocimientos como CEO para ayudarnos a tener una perspectiva completa y evitar cometer ciertos errores.

Fernando compara la relación entre cliente y agencia con las fases de una historia de amor:

  1. ¿Somos compatibles? En primer lugar, elegimos a nuestra pareja (nuestra agencia). No es extraño que un perfil de cliente (medios, travel…) atraiga a clientes de la misma tipología. De esta manera, nos posicionamos en un sector.
  2. ¿Quedamos?: la vía de entrada de una petición de presupuesto habla mucho de esa relación. ¿Viene con referencias de otros clientes? ¿Vienen desde la web?
  3. ¿Tenemos química?: muchas veces el éxito de un proyecto depende de algo que está mucho más relacionado con la sensibilidad humana: que los interlocutores de cliente y agencia tengan “feeling”.
  4. Nos enamoramos: desplegamos nuestros encantos, cual pavo real. Hablamos de nuestro currículo y nuestras habilidades, pero debemos tener mucho cuidado con lo que prometemos para no generar expectativas que no podemos cumplir. Los objetivos pueden incumplirse tanto por ambiciosos como por ser incoherentes.
  5. Nos contamos cosas: tras la fase “pavo real” tenemos la fase “empezamos a conocernos”. Es muy importante tener transparencia. El oscurantismo no hace ningún bien a nuestra profesión ni a la relación con nuestro cliente.
  6. Nos comprometemos: reparto de tareas y presupuesto cerrado. Cada uno desarrollaremos las tareas a las que nos comprometamos. Se trata de colaborar por ambas partes, y más aún si se acuerda que el presupuesto será variable.
  7. Exclusividad: si el cliente demanda exclusividad en el contrato, debe ser él quién concrete lo máximo posible las limitaciones. Además, como parte “afectada”, tendríamos derecho a percibir una indemnización por el hecho de estar perdiendo clientes.
  8. Referencias: antes de casarnos, es posible que tu cliente quiera referencias. Procura mantener una buena relación incluso con clientes que no trabajes ya. No te cuesta nada y puede reportarte muchos beneficios.
  9. Acordamos el terreno de trabajo. ¿Estás dispuesto a hacer esto con tales condiciones y riesgos?
  10. Aceptamos los recursos y proponemos objetivos: éstos deben ser realistas, específicos, coherentes para el cliente (alineados con su estrategia), y delimitados en un marco temporal.
  11. Conocemos a su familia: el cliente nunca viene solo, viene con su séquito y su equipo. Debes conocer quién desarrolló qué, quién implementará qué cambios y cómo tener mano izquierda con cada uno. No nos colguemos medallas a costa de enfrentarnos con el equipo del cliente.
  12. A veces tenemos hijos juntos (y a veces vienen incluidos): a veces los proyectos web nacen de nuestras recomendaciones y sus demandas. Pero otras veces, los clientes ya tienen sus propias webs, y hay que mimarlas como si fueran nuestras.
  13. Inspirar, involucrar, formar, atribuir, ayudar y agradecer: debemos ser capaces de coordinar y hacer equipo con el cliente. Compartir información con ellos, ayudarles a mejorar, darles soporte, alternativas de implementación y sé agradecido.
  14. Mantener la pasión: existen numerosas herramientas para seguir investigando y aportando valor al cliente. No te pares en lo evidente. Mantén viva la pasión
  15. Separarnos…de buen rollito: si los objetivos que ambas partes perseguían no se cumplen, dejar la relación no tiene porqué ser traumático.
Fani Sánchez
Autor: Fani Sánchez

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