Herramientas de financiación para autónomos

Empezar a trabajar por cuenta propia, ya sea como autónomo o a través de la creación de una empresa, conlleva muchas dificultades que tenemos que estar preparados para abordar con determinación, si queremos conseguir el éxito como empresarios. Uno de los mayores dolores de cabeza al que se enfrentan muchos emprendedores es el tema de la financiación, cuando se dispone de poco capital propio o ninguno. ¿Crees que tienes una idea de negocio genial y novedosa, pero no dispones de los medios para hacerla realidad? Hoy vamos a hablar un poco de las herramientas de financiación que existen para los autónomos que quieran empezar su propio negocio, abrir una tienda online o tienda física.

Herramientas clásicas de financiación

Ahorros propios

Para empezar un negocio, es indispensable disponer de algunos ahorros propiosEmpezando por una de las formas más comunes de financiar un negocio, nos encontramos con nuestros propios ahorros. Aunque no dispongas de capital suficiente para cubrir todos los gastos que implica el arranque de un proyecto empresarial, es muy recomendable que puedas aportar al menos parte de la inversión, por las razones siguientes:

  • Credibilidad. Para poder convencer a otras entidades de que invertir en tu negocio merece la pena, tienes que creer en él y en ti mismo. Además, en la mayoría de los casos, es un requisito obligatorio exigido por los inversores financieros el poder aportar una cantidad mínima inicial para poder solicitar la financiación.
  • Independencia. Sin lugar a dudas, no es lo mismo depender íntegramente de dinero prestado, que repartir el riesgo entre un préstamo (independientemente de dónde proceda) y tu propio dinero.

Cuando quieres empezar un negocio, es fundamental disponer de algunos ahorros propios que puedas invertir en él.

Amigos o familiares

Otra de las opciones más comunes de financiación es a través de individuos particulares, que pueden ser tanto amigos o familiares, como conocidos, incluso, que disponen de capital y confían en ti para apoyarte en tu nuevo proyecto. Este tipo de apoyo financiero se conoce mundialmente por su término americano “Family, Fools and Friends”.

Financiación por préstamo bancario

Existen muchos tipos de financiación por parte de los bancos a los que podemos acudir, aunque no siempre son fáciles de conseguir. Veamos las posibilidades más típicas:

  • Préstamos a medio y largo plazo. Dinero a cambio del pago de unos intereses en un tiempo determinado según los puntos establecidos en el contrato.
  • Préstamos hipotecarios. Este tipo de préstamos se suelen solicitar si el autónomo pretende adquirir algún tipo de inmueble en el que desempeñar su negocio, ya sea un local comercial, oficina u otro.
  • Póliza de crédito en cuenta corriente. La entidad financiera pone a la disposición del autónomo una cierta cantidad de dinero por una duración determinada. Este tipo de crédito supone un coste en comisiones e intereses bastante elevado, en función de varios factores como puede ser el interés por la cantidad total, y el interés por la cantidad que se utilice.
  • Líneas de descuento comercial. Consiste en solicitar a la entidad financiera un anticipo por una venta realizada, pero que todavía no se ha vencido.
  • Microcréditos. Como su propio nombre indica, son préstamos pequeños, cuya ventaja es que normalmente son más fáciles de conseguir al tratarse de una cantidad relativamente pequeña. Suelen tener unos intereses más bajos y condiciones menos estrictas.

Ayudas, subvenciones y bonificaciones

Los diferentes tipos de ayudas pueden ser, efectivamente, una pequeña ayuda, pero no sirven como herramienta de financiación en la que podrás confiar plenamente, pues no vas a conseguir el importe íntegro que necesitas para tu proyecto. Son difíciles de conseguir debido a los requisitos y procedimientos burocráticos que implican, además de que los plazos para que te sean otorgadas pueden llegar a parecer eternos. Sin embargo, no por ello debes dejar de intentarlo, pues las ayudas nunca están de más. Algunas de las ayudas más comunes que nos encontramos son:

  • Ayudas a la contratación de trabajadores, que son bonificaciones en las cuotas de seguridad social para los trabajadores que contrates.
  • Bonificaciones en la cuota de autónomos, como por ejemplo puede ser la tarifa plana de los autónomos.
  • Ayudas a la inversión, que consisten en diferentes programas de financiación, según el área de tu negocio y la comunidad autónoma en la que te encuentres.

Herramientas alternativas de financiación

Crowdfunding

Este tipo de financiación se ha visto popularizado muchísimo en los últimos años, particularmente a través de Internet. Consiste en una cooperación colectiva a través de pequeñas aportaciones económicas de muchas personas, destinadas a un proyecto concreto. Un buen ejemplo de página web que se utiliza para este fin es Kickstarter.

Leasing

Se trata de un contrato de arrendamiento con opción a compra de un bien de inversión. Una de sus mayores ventajas es que este tipo de producto financiero cuenta como un gasto deducible, además de permitir al arrendatario utilizar el bien sin tener que realizar una inversión muy alta. Por ejemplo, si vas a abrir una tienda física y necesitas un local comercial, lo puedes tener en leasing. Es decir, pagas una cuota mensual por ese inmueble como si fuera un alquiler normal, pero con la opción de que se convierta en tu propiedad una vez termines de pagar el importe total.

Renting

Por otro lado, renting es un alquiler sin opción a compra de un bien de inversión, que puede ser a medio y largo plazo. Utilizando el mismo ejemplo del punto anterior, si estás pagando el alquiler de un local comercial u otro, esta opción no te da la posibilidad de que el bien de inversión. De la misma manera, tampoco se trata de la hipoteca de una propiedad: si no funciona tu negocio, cierras las puertas sin estar atado a deudas.

Confirming

El confirming posibilita la transferencia de la responsabilidad de la realización de los pagos a los proveedores de bienes de una empresa a una entidad bancaria. De este modo, ésta se encarga de gestionar los pagos de las facturas de la empresa, incluyendo tanto facturas pendientes o adelantos, y de negociar los plazos de cobro en los que se van a realizar directamente con los proveedores. Si, por ejemplo, una empresa proveedora “A” no quiere conceder un plazo de pago determinado a una empresa “B”, que está realizando una compra, la empresa “B” puede solicitar el confirming a un banco que se encargará de realizar el pago. Así, la operación de compra-venta se ejecuta sin problemas, con la empresa “B” teniendo que devolver a la entidad bancaria el importe de la o las facturas con un interés adicional, obteniendo el plazo de financiación que necesitaba inicialmente.

Factoring

Es el producto inverso del punto anterior. Consiste en la transferencia de las facturas de los clientes de una empresa (en este caso, tuya) a una entidad bancaria por un precio que se establece por adelantado, quien se encargará se realizar los cobros pertinentes. Como intermediario, la entidad bancaria también podría asumir el riesgo del impago de las facturas.

He aquí algunas de las herramientas de financiación para autónomos más habituales entre las que un emprendedor puede elegir como apoyo para abrir su propio negocio, según le sea conveniente.

 

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Autor: Contenidos

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