Cuando, a finales de los 90, comenzó a sonar en los foros de especialistas en Internet norteamericanos en concepto de “posicionamiento en buscadores”, no podíamos siquiera sospechar que, algunos años más tarde, sería el origen de una nueva actividad sumamente especializada que mueve cada vez un volumen económico mayor.

Aunque hay quien alardea de trabajar en posicionamiento en buscadores desde los mismos inicios de la Web en los primeros años 90, fue realmente la revolución en el mundo de la búsqueda Web marcada por la irrupción de Google, seguida por todos los nuevos buscadores de segunda generación (Yahoo!, MSN Search, Ask, etc.), junto a la lección aprendida durante la crisis de las puntocom del año 2000, los dos hechos que crearon las condiciones de competitividad adecuadas para el despegue del posicionamiento en buscadores. Por un lado, los nuevos buscadores basados en agentes automáticos de indexación (robots, arañas o reptantes) precisan que los sitios Web muestren un cierto tipo de características que permitan el libre tránsito de estos agentes por los contenidos así como que sus contenidos estén organizados de tal forma que los buscadores sean capaces de calcular adecuadamente su pertinencia respecto a una cierta categoría de búsquedas y su relevancia, respecto a otros contenidos clasificados en la misma categoría. Por otro lado, la crisis de las puntocom lleva a plantear las nuevas inversiones en la Red en términos de medición del rendimiento y de retorno sobre la inversión, aspectos que propician la creación e implementación de herramientas de análisis del tráfico Web. Este feedback en tiempo real permite conocer las mejoras obtenidas de las distintas estrategias de promoción del tráfico y constatar el rendimiento óptimo del posicionamiento en buscadores como la mejor forma de llevar tráfico cualficado a un portal.

A partir de la constatación de que la mayoría de usuarios sólo hace clic sobre los primeros resultados de una búsqueda, empresas e instituciones han comenzado a dedicar una parte cada vez mayor de sus recursos de promoción a conseguir que sus portales aparezcan entre esos primeros puestos en las búsquedas de sus potenciales clientes. Hoy se entiende que no estar en los primeros puestos de los buscadores es, para la mayoría de empresas, lo mismo que no existir en Internet.

El volumen que tiene en sus manos responde, pues, a una necesidad real de las empresas de comprender en qué consiste el posicionamiento en buscadores, detectar las carencias que presentan sus portales, introducir las medidas correctoras adecuadas y medir los resultados para incrementar el rendimiento de sus sitios Web.

El libro explica en qué consiste el posicionamiento en buscadores, por qué es importante para cualquier iniciativa en Internet de la que se espere un retorno sobre la inversión, cuáles son los sectores que más se pueden beneficiar de este tipo de estrategia promocional y cuál es su papel respecto a otros tipos de promoción. Antes que perseguir los primeros puestos en términos muy concretos de búsqueda per se, creemos –y nuestra experiencia así la demuestra— que el objetivo último del posicionamiento en buscadores es lograr aumentos significativos del tráfico cualificado de una Web: personas interesadas en productos o servicios cuyas visitas se traducirán, finalmente, en una mejora de su cuenta de explotación.

El manual aporta también fórmulas para incrementar la popularidad de un site y alerta acerca de aquellas prácticas prohibidas o no recomendadas por los buscadores y cuyo empleo, aun de forma inconsciente, puede acarrear la expulsión del Website del índice de un buscador. Más allá de presentar el último truco o la última técnica, hemos abordado el posicionamiento en buscadores como una estrategia global que involucra aspectos relacionados con la programación, los contenidos y la generación de popularidad y que, en definitiva, produce como efectos colaterales mejoras en la usabilidad de los sitios Web, generación de valor añadido a la Red en forma de contenido original y una más satisfactoria experiencia de navegación para los usuarios.

Finalmente, el libro le guía en la interpretación de los datos de tráfico de su Web y en cómo construir un “cuadro de mando” a partir de distintas estadísticas que le permitan descubrir qué buscan sus clientes, y cómo y dónde lo buscan. De esta forma, se garantizan resultados sostenibles y mejorables en el tiempo.

Confiamos en que encuentre asequible el lenguaje empleado así como que los múltiples ejemplos sean bastante ilustrativos para que pueda aplicar, en su caso concreto, las técnicas mostradas.