¿Qué es un trabajador autónomo? Ventajas, desventajas y tipos de autónomos

Ventajas y desventajas de ser un trabajador autónomoSi te estás planteando montar una tienda online, antes de dar el salto al e-Commerce necesitas conocer tus posibilidades dentro del encuadre fiscal y laboral. ¿Te conviene más darte de alta como autónomo o como empresa? En este artículo vamos a explorar qué es ser un trabajador o empresario autónomo, en qué tipos se pueden clasificar, y las ventajas e inconvenientes que supone serlo, para que puedas tomar una decisión informada y comenzar tu carrera de emprendedor con buen pie.

¿Qué es ser un trabajador autónomo?

Se le llama autónomo a aquella persona física que desempeña una actividad económica a título lucrativo sin estar sujeta a un contrato de trabajo.

En otras palabras: un trabajador por cuenta propia. Los autónomos se encargan de organizarse su propio trabajo, así como el tiempo que invierten en él. A diferencia de un trabajador por cuenta ajena la remuneración que reciben no es fija, pues depende de muchos factores como el tipo de servicio o producto que se ofrece, la carga de trabajo que supone en un determinado momento, si existen o no otras personas cuyo servicio se utiliza para llevar a cabo su tarea a cambio de un sueldo, entre otros.

Tipos de autónomos

Todos los autónomos comparten una particularidad importante, y es el hecho de que todos cotizan en el mismo régimen de la Seguridad Social. Sin embargo, existen diferentes tipos de autónomos que se pueden clasificar en función de unas determinadas características que vamos a ver a continuación.

Trabajadores autónomos

Suelen ser aquellos empresarios que tienen un pequeño negocio a su nombre. Se podría decir que son personas auto empleadas, aunque también pueden tener trabajadores contratados a su cargo. Dentro de este grupo nos encontramos:

  • Por un lado, los autónomos que cotizan por el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) o por módulos – en esta categoría entrarían taxistas, electricistas, peluqueros…
  • Por otro, personas que se dedican a actividades artísticas como son el cine, teatro, televisión y música; o actividades deportivas.

Profesionales autónomos

Los profesionales autónomos son aquellos que se dedican a profesiones liberales que también están incluidas en el IAE, y se dividen en dos agrupaciones:

  • Profesionales autónomos colegiados, como abogados, arquitectos, veterinarios, psicólogos… No todos tienen que cotizar en el régimen de autónomos, pues algunos lo hacen a través de sus Colegios Profesionales.
  • Los profesionales autónomos no colegiados como pueden ser los traductores, programadores, maquilladores, pintores…

Muchos de los profesionales autónomos trabajan como freelance, aunque también pueden tener trabajadores a su cargo y/o un establecimiento. Habitualmente cotizan por estimación directa, y deben retener el IRPF en sus propias facturas.

Autónomos societarios

Si tu volumen de trabajo e ingresos aumentan, tal vez sea el momento de plantearte ser autónomo societarioEste tipo de autónomo se refiere a personas que son socios de, o deciden pasar a crear una sociedad mercantil porque su negocio e ingresos están en crecimiento, y cuentan con un mayor número de trabajadores a su cargo. A partir de un cierto volumen de ingresos sale más rentable crear una sociedad, pues se pagan menos impuestos que siendo trabajador autónomo.

Los autónomos societarios continúan estando obligados a cotizar en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), y desempeñan el cargo de administrador, además de llevar otras tareas directivas.

Autónomos colaboradores

Son aquellos que se dan de alta como autónomos con el fin de trabajar con un familiar (hasta segundo grado de consanguinidad) o cónyuge de forma habitual. Este tipo de autónomos deben convivir en el mismo domicilio que el autónomo titular, y no tienen que hacer declaración de IVA ni de retenciones del IRPF.

Autónomos económicamente dependientes o TRADE

Son aquellos que trabajan casi exclusivamente para un solo cliente (percibiendo de él 75% de sus ingresos o más). Los requisitos que tienes que cumplir para ser un trabajador autónomo económicamente dependiente, debes disponer de infraestructura y material propios, no puedes contratar o subcontratar terceros, ni desempeñar el mismo trabajo de los empleados por cuenta ajena del cliente.

Autónomos agrarios

Los autónomos agrarios se dedican a actividades relacionadas con el sector agrícola de forma exclusiva. Disponen de un sistema especial de cotización (Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios o SETA) y pueden contratar a otros trabajadores por cuenta ajena.

Ventajas de ser autónomo

Una de las principales ventajas muy valoradas de ser autónomo es precisamente esa autonomía de la que se puede disfrutar al trabajar para uno mismo. Pero al margen de la ventaja que es ser tu propio jefe y tener todo el control sobre la empresa, también podemos tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Poca burocracia inicial. Dar de alta tu negocio cómo autónomo es la manera más sencilla y rápida, y es la que requiere menos gestiones y costes económicos para arrancar.
  • Flexibilidad horaria y organizativa. Puedes establecerte tu propio horario y organizar tu tiempo de la manera que más te sea conveniente.
  • Elegir a tus clientes. Ahora eres tú quien puede escoger para quién quieres trabajar y para quién no. Se acabó tener que lidiar con clientes que sabes de antemano que no te reportarán beneficios. También puedes dedicar más tiempo a perseguir a aquellos con los que te gustaría trabajar.
  • Posibilidad de mayores ingresos. Ser autónomo plantea la posibilidad de mayores ingresos a medida que el trabajo va creciendo. Mientras que en una organización empresarial convencional, las subidas de sueldo o incentivos dependen de múltiples factores (muchos de los cuales no están bajo tu control), aquí tú decidirás cuándo es conveniente subirte el sueldo y cuándo este excedente debe ser reinvertido.
  • Trabajar en lo que realmente te gusta. Si has montado tu propio negocio, seguro que es porque ese mercado te motiva. Aprovecha las ganas y energías que te proporciona esta motivación para mejorar tu negocio.

Desventajas de ser autónomo

No obstante, no todo iba a ser bonito. Ser autónomo también tiene sus desventajas:

  • Administración y solución de problemas. El control íntegro sobre tu empresa también incluye tener que encargarse de todas las gestiones y problemas que puedan ocurrir en un determinado momento. Estate preparado para asumir muchas responsabilidades.
  • Susceptibilidad y riesgos. Cuando eres autónomo, no existe diferencia entre el patrimonio empresarial y el personal, estando tus bienes (y posiblemente, los de tu cónyuge, en caso de tener uno) presentes y futuros en juego ante las deudas.
  • Tener que hacerlo todo tú solo. Si el negocio prospera, la carga de trabajo a veces puede llegar a ser abrumadora y consumir muchísimo tiempo, interfiriendo con tu vida personal y tiempo libre. Además, el no tener un horario establecido puede llevar a graves problemas de organización, resultando en no descansar los fines de semana o noches sin dormir.
  • Pago de impuestos. Los autónomos pagan más impuestos que los asalariados. Y si tu negocio está generando bastantes beneficios, te conviene más crear una sociedad.
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Autor: Contenidos

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