Ana Fernández

Gallega hasta la médula, a los 18 años me establecí en Pamplona para comenzar la universidad. Allí estaría 6 intensos años hasta terminar la Licenciatura en Comunicación Audiovisual y Publicidad y Relaciones Públicas y el Diploma de Enseñanza de Español como Lengua Extranjera en la Universidad de Navarra. En Pamplona aprendí mucho de la profesión, de la gente y de la vida.

Pese a que yo inicié los estudios universitarios pensando que me convertiría en una gran productora audiovisual, poco a poco las cosas fueron tomando otro camino y fue la segunda carrera la que me abrió las puertas en el mercado laboral.

Mis primeros trabajos fueron en el ámbito del marketing tradicional y la comunicación en sectores que nunca hubiese imaginado trabajar: el cine y el teatro musical. Pese a que en el momento en el  que comencé no era una experta en la materia, fueron unas experiencias muy gratificantes que me hicieron crecer a pasos agigantados.

Con los cambios y la evolución del mercado decidí realizar un Máster en Marketing Digital y posteriormente otro de SEO y SEM, ambos de Kschool. Así logré sentar las bases de lo que hago en la actualidad.

Desde 2016 me he dedicado a posicionar páginas web de pequeñas, medianas y grandes empresas de diversos sectores, pero ahora mismo tengo un gran reto por delante: mejorar el SEO de las tiendas online del Diario AS.

En lo personal

Soy una gran amante de los animales desde que era pequeñita. Pasé muchos veranos entre vacas, gallinas, perros y gatos en la finca de mi tío abuelo y de aquello me quedan muy buenos recuerdos y una infancia feliz. En Pamplona tuve una cobaya gruñona y come cables, llamada Pepe y ahora viviendo en Madrid tener un caballo (mi sueño desde siempre) es imposible, así que he adoptado a tres mascotas más pequeñas: Kiwi, un agapornis muy cantarín, Nube, una coneja pasota de ojos pintados y el simpático López, un perro.

Esto, a veces, complica mi segunda pasión: viajar, pero no hay nada que no se pueda compaginar con un poquito de organización y buenos amigos. Hace unos años visité Fitur y allí descubrí  un paraíso casi desconocido por los turistas: Birmania. Desde entonces estoy ahorrando para poder visitar algún día ese país y disfrutar de otra cultura y gastronomía al máximo.

Otra de mis aficiones es la música. Me encanta ir a conciertos, descubrir nuevos talentos y exprimir hasta el último grupo en un buen festival. La música es una de esas cosas que te ayudan a mejorar el ánimo en un mal día, que te hacen llorar cuando te identificas con una canción o que te sacan una sonrisa cuando te hacen recordar buenos momentos. Para mi es una de esas cosas de las que me costaría prescindir.

Y qué decir de la playa… el sonido de las olas al romper, el olor a mar, el calorcito que adormece. Una escapada a la playa siempre ayuda a desconectar y coger fuerzas y si vuelves con un poco de color pues mucho mejor.

Encuentra a Ana Fernández en: